BURDEOS

Tenía pendiente hablaros sobre este viaje que hicimos hace un mes, y me moría de ganas de contaros todos los detalles.

Burdeos era nuestro último destino de la ruta por Aquitania, y lo habíamos dejado para el final. Es una ciudad que teníamos muchas ganas de conocer porque nos habían hablado muy bien de ella. Ambos somos unos enamorados de Paris y dicen que Burdeos es una copia en miniatura, así que estábamos convencidos de que nos iba a encantar.

No es muy grande, por lo que con tres días es suficiente. Nosotros fuimos en coche desde Madrid porque hicimos el plan un poco improvisado. Se tardan unas 6.30h y la carretera es bastante cómoda, pero también se puede ir en avión. 

Una vez allí, el coche lo utilizas mas bien poco (o nada, como fue nuestro caso), así que lo mejor es aparcarlo en un parking y recorrer toda la ciudad andando.

Nosotros fuimos con Opry, así que todos los planes que os pondré se pueden hacer con perro. Ya sabéis que en Francia es una gozada porque dejan mascotas en todos lados, así que no tuvimos ningún problema, excepto en la ciudad del vino, que os cuento más abajo.

El centro de Burdeos es bastante pequeño y está protegido por la Unesco desde 2007 como Patrimonio de la Humanidad, así que os podéis imaginar la maravilla de cada rincón.

La ciudad está partida por el río Garona, y la parte antigua se sitúa en la orilla Oeste.

Es conocida coloquialmente como “la ciudad rubia” por el color amarillento de sus edificios y como “la ciudad del vino”. Según nos contaron, están intentando darle un aire más moderno a la ciudad y que no sea conocida solamente por su vino, si no que atraiga a más gente joven dispuesta a vivir una experiencia diferente. Esto se puede apreciar a la otra orilla del río, donde están creando espacios sostenibles como huertos, mercados, etc… Hay mil cosas que ver y que hacer, os lo cuento un poco más detallado: 

Cosas que ver y hacer en Burdeos:

Orilla oeste: donde se encuentran todas las maravillas históricas:

– Pasear por la orilla del Garona: empezar desde el Pont Pierre y caminar dirección Norte. Es un paseo largo y precioso. Hay mucha gente que lo hace en bicicleta, porque se pueden alquilar por toda la ciudad.

– Plaza de la Bolsa y “Le Miroir d’Eau”: se encuentra a unos 200m del Pont Pierre y es de las plazas más fotografiadas del mundo, ya que se crea una capa de 2cm de agua que refleja todos los edificios y crea un precioso espejo. 

– Admirar los anticuarios del barrio de Chartrons

– Puertas de la ciudad: hay dos puertas características. Una es la Porte de la Bourgogne y otra la Porte Cailhau, a la que se puede subir, pero cobran 5€ y nosotros no lo hicimos.

– Visitar la Catedral de Saint André y la Basílica de Saint Michel: impresionantes las dos. La catedral tiene un campanario separado que se conoce como “torre de Pey- Bertrand” y desde donde te permite contemplar una preciosa vista de todos los tejados bordoleses.

– Saint- Louis des Chartrons: es otra iglesia que también me encantó, ya que tiene el interior más prodigioso y mejor iluminado de todo Burdeos.

– Esplanade de Quinconces: antiguamente había un castillo, pero hoy en día es un espacio verde donde realizan conciertos en verano. 

– Jardin Public: el sitio perfecto para una buena siesta o un picnic.

– Plaza de la Ópera: en ella se encuentra el Grand Theatre y donde se puede ver una enorme y preciosa escultura de Jaume Plensa.

– Pasear por la Rue Sainte- Catherine: es perfecta para ir de compras y está muy animada. Una tienda ideal de productos típicos es Le Comptoir de Mathilde.

– Barrio de Saint Pierre: creo que fue mi parte favorita de la ciudad. Está llena de tiendas muy monas. Una que me encantó fue Lodge Boutique, al lado de la Fromagerie Deruelle, que es una visita obligatoria para probar sus quesos.

– Cité du Vin: es de los edificios más conocidos de Burdeos y no es de extrañar. De diseño muy moderno, este parque temático alberga un enorme museo dedicado al vino y una serie de exposiciones que te hacen viajar a través de la historia y geografía de las regiones vinícolas del mundo. La verdad es que el sitio es precioso, pero tiene que gustarte mucho el vino para poder apreciarlo. Nosotros fuimos a verlo porque teníamos intriga, pero no nos dejaron entrar al interior con Opry, así que tuvimos que quedarnos en su jardín exterior (muy agradable, por cierto) tomando un vino buenísimo.

Orilla Este: es una zona más juvenil, con mucha gente haciendo deporte, muchos parques, etc…

– Café du Port: un buen restaurante con preciosas vistas al casco antiguo.

– Coger un barco por el río: nosotros cogimos unos que se llaman Croisières Burdigala, el de 15€. Es un recorrido viendo los puentes y todos los monumentos de la ciudad. Dura aproximadamente 1.30h, es entretenido y perfecto para descansar un rato. 

– Darwin eco-systeme: se creó en 2008 por un grupo de emprendedores cuyo objetivo era aprovechar todas las naves vacías que había por esa zona. Es un espacio sostenible de 3 hectáreas que alberga diferentes actividades como exposiciones, restaurantes, tiendas, jardines, co-working, etc… Nosotros fuimos a comer y es bastante interesante. 

Dónde comer en Burdeos: en nuestro caso, íbamos un poco sobre la marcha, así que no teníamos reservado ningún restaurante. Os cuento a los que fuimos:

– Place du palais: está bien para comer aquí en una de sus terrazas. La cagette, Chez Fred o La Capitainerie son algunos de los que encuentras en la plaza.

– Potato Head: para tomar un brunch en su precioso patio interior

– Bistrot des Capucins: agradable si estás por la zona

Otros que nos recomendó gente de allí pero a los que no nos dio tiempo ir:

– Café Auguste: de comida típica de Burdeos

– Kuzina:  buen pescado a buen precio

– Le Petit Commerce: pescado fresco. No tiene web, pero está en la rue Parlement Saint Pierre, 22.

– L’estacade:  restaurante sobre el rio con preciosas vistas

– Café de l’esperance: si tenéis coche, merece la pena ir hasta aquí. Un sitio muy agradable desde donde se ve la ciudad 

– Le Gloutón: restaurante típico francés 

– Fernand: típico bistrot “chic” de Burdeos

– English Country Kitchen: un pedacito de Inglaterra muy rico. 

– Mama Shelter: un sitio muy de moda y bastante chulo. 

Dónde dormir en Burdeos:

Nosotros alquilamos una casa a través de AirBnb en el barrio hispter que estaba bastante bien. Al principio no nos gustó mucho porque estaba toda la calle en obras, el ambiente era un poco siniestro y nos dio un poco de miedo, pero luego resultó ser una zona bastante tranquila, bastante cerca del centro a pie y no tuvimos ningún problema. Si alguien está interesado en el contacto, que me diga y le doy el link. 

Hasta aquí mis recomendaciones sobre esta preciosa ciudad, en la que disfrutamos muchísimo.

A la vuelta a Madrid, hicimos una parada a comer en Bayona, que nos pillaba de camino. Es muy pequeña y bonita también para descansar un rato. Nos llamó mucho la atención sus coloridas fachadas y su buen ambiente.

Espero que os haya gustado y que lo tengáis en cuenta para un viaje express 😉

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