PAIS VASCO FRANCES Y AQUITANIA

Por fin puedo enseñaros la ruta que hicimos en Semana Santa y, ahora que hace mejor tiempo, os lo recomiendo si sacáis unos 5-6 días de vacaciones.

Teníamos planeado recorrer el país vasco francés y parte de Aquitania, empezando por San Sebastián y terminando en Burdeos. La segunda mitad del viaje se nos estropeó porque mi marido cogió una infección de garganta con fiebre y tuvimos que volver a Madrid. Lo único que nos quedó por ver fue Burdeos, pero en cuanto vayamos os hablaré de esa preciosa ciudad 🙂

El resto del viaje fue increíble y os voy a contar lo que hicimos y lo que creo que merece la pena. Viajábamos con Opry, así que todos los planes y sitios a los que fuimos, eran Dog Friendly o con terraza. La verdad es que es un gusto viajar a Francia, dejan perros en todos lados y son muy amables con ellos.

Salimos desde Madrid el sábado a las 8am rumbo a San Sebastián. Como viene siendo tradición en nuestros viajes al norte, paramos a desayunar en el Landa y llegamos como a las 13.30h a nuestro primer destino: 

SAN SEBASTIÁN: estuvimos unas 24h, así que había que aprovechar a tope.

Cosas que hacer:

– Pasear bordeando la playa: si tenéis tiempo, recomiendo pasear por toda la costa, desde la playa de la Zurriola, bordeando el monte urgull, pasando por la Playa de la Concha y hasta el peine del viento. Es un paseo de 1.15h aproximadamente y, si hace bueno, merece mucho la pena.

– Visitar el casco antiguo: Iglesia del Buen Pastor y alrededores.

– Ver el atardecer desde el monte Urgull

– Cruzar por el puente del Kursaal para ver el Puente de Santa Catalina

– Ir de pintxos por el centro: los más conocidos son GanbaraA fuego negro y La Cuchara de San Telmo, pero nosotros no fuimos porque estaban a tope. Aún así, por esas calles hay muchos y más abajo os pongo una selección.

– Visitar la plaza de la Constitución: de vez en cuando hacen conciertos de música clásica improvisados y tiene un montón de terracitas para tomar algo.

– Ir all parque de la plaza de Gipuzkoa 

Dónde dormir:

Hay infinitos hoteles en San Sebastián, pero nosotros necesitábamos uno que fuera Dog Friendly, y el que más nos gustó fue Hotel Record. Muy bien situado, con parking y muy amables. Está situado en el barrio de Gros pero a pocos minutos andando del centro.

Más restaurantes y bares: 

– Kafé botanika: jardincito muy agradable para desayunar

– Chinchin: restaurante más modernillo por el centro

En la parte vieja hay mil, como por ejemplo: Zeruko, Goiz-Argi, Borda- berri, Gandarias, Atari, El tamboril, Dakara, Nestor, La viña, Txepetxa….

Y por el centro otros tantos como: Espiga, Bide-Bide, Narru (dentro del hotel niza, parte de arriba), Hikamika, Bideluze

En el barrio Gros (pasando el rio): Bar Zabaleta (el bar en sí es un poco cubre, pero son conocidos por la tortilla de patata y está increíble, doy fe), Bergara, Bodegón donostiarra, Mil catas, Viento sur, Kata4, Aloña berri/mendi…

Evidentemente, en 24h no fuimos ni a una cuarta parte, pero todos son recomendados y no dudo en que estarán bien. Pero si vais en plan homenaje, los mejores de la zona son: ArzacBerasateguiAkelarreZuberoa y Mugaritz. 

Al día siguiente y tras dar otro paseo por San Sebastián, pusimos rumbo hacia nuestro segundo destino, pasando por Fuenterrabia para comer.

Aquí recomiendo pasear por toda la costa y admirar los barquitos. Es muy pequeño pero precioso, así que con un paseo se ve muy bien.

Para comer nos recomendaron la Hermandad de pescadores (los domingos cierran pronto y nosotros nos quedamos con las ganas de ir) y Gran Sol. Pero nosotros comimos en una terraza del paseo marítimo, que también se estaba muy bien.

– Segundo destino y bienvenidos a Francia: 

SAN JUAN DE LUZ:

Creo que todos habéis oído hablar de esta pequeña comuna francesa y nosotros teníamos muchas ganas de conocerla. Sin duda no nos defraudó para nada, ¡es una monada! 

Al ser tan pequeño, se ve rápido y es muy cómodo, pero os cuento todos los detalles:

Cosas que hacer: 

– Pasear por el Boulevar Thiers admirando sus fachadas

– Ver el Grand Hotel y el Casino La Pergola: el Hotel es una maravilla y de los edificios más grandes de toda la bahía. El casino es un poco feo, pero tiene una galería que da a la playa con tiendas y restaurantes que se anima mucho.

– Pasear por la playa Grande Plage de punta a punta 

– Iglesia de San Juan Bautista: es una de las iglesias más importantes del Pais Vasco francés, tiene una preciosas galerías de madera en el interior y un barco colgante.

– Ir de tiendas por Rue Gambetta y alrededores: las que recomiendo son: Le Delices Saint Orens (foie), Bayona (alpargatas), Maison Adam (chocolate y todo en general), Volailles (embutidos, quesos, etc..)

– Probar el gâteau basque Gateau basque de Paries 

– Tomar un helado en Txomin

– Por las mañanas se puede visitar el Mercado Les Halles, de la Rue Victor Hugo, hasta las 13h.

– Sentarse en la Plaza Luis XIV admirando la Casa de Luis XIV

– Ir al puerto para admirar los barcos y las casa típicas de la zona

La bahía de San Juan de Luz está dividida por la desembocadura del río Nivelle. En la otra orilla se encuentra un pequeño pueblo llamado Ciboure. A nosotros no nos dio tiempo a ir a conocerlo, pero dicen que es parecido a San Juan de Luz pero menos turístico, así que seguro que merece la pena.

Para comer en San Juan de Luz: Kaiku, Petit Grill Basque o cualquiera de la plaza de Luis XIV. Nosotros elegimos para cenar Restaurant Aux Pigeons Blancs por su agradable terraza con vistas a la plaza. Se come muy bien y a buen precio.

Donde dormir:

Nos alojamos en el Grand Hotel de la Poste. Muy mono, aceptan perros y perfectamente situado.

De camino a nuestro tercer destino, decidimos parar a conocer Guethary.

Se tardan 15 minutos en llegar desde San Juan de Luz y merece un paseito. Comimos en un chiringuito en la playa muy chulo que se llama Kostaldea. 

El más conocido es Café de Madrid y el hotel Villa Catarie es muy bonito para cotillear.

– Tercer destino:  BIARRITZ

Biarritz se hizo famoso hace años por el surf y por ser el sitio de veraneo de grandes familias francesas. Hoy en día eso se nota en las increíbles casas y hoteles que hay a orillas del mar, como el Hotel du Palais, que es una maravilla aunque sea para tomar un café (es dog friendly también, pero no fue nuestro alojamiento 😉 )

Este tercer destino nos gustó porque la bahía es muy bonita y pasear por ella es precioso, pero había demasiada gente y, para mi, eso le resta encanto.

Aún así, las tiendas de la Rue du Port-Vieux son una maravilla, junto con las de Rue Mazagran o Rue Gambetta y tiene muchas playas: Plage Miramar, Grande Plage, Plage Port Vieux o La Plage de la Côte des Basques, que es la principal para hacer surf.

Cruzar a la roca de la virgen es casi una obligación para obtener unas bonitas vistas de la bahía.

Si te gusta el buen pescado, tienes que ir a comer al puerto de los pescadores, más concretamente a Chez Albert. Y, para productos típicos, se puede visitar el mercado Halles de Biarritz y tomar algo por sus alrededores.

Para cenar, nosotros elegimos uno que nos llamó la atención por fuera y que se llama Chez Cocó. Un restaurante-pizzería muy tranquilo y donde cenamos fenomenal.

Donde dormir:

Nos alojamos en el hotel Best Western Kariza que estaba bastante bien y a 5 minutos andando del centro. Tiene parking de pago, pero está en una calle que se puede aparcar perfectamente.

Al día siguiente y de camino a nuestro cuarto destino, hicimos una parada en Gaztelur para conocerlo. Es una preciosa casa al lado de Biarritz donde se puede ir a comer o a visitar su tienda de antigüedades, o a comprar flores o a lo que sea. Nosotros fuimos simplemente a cotillear y a soñar con que alguien nos invite a una boda ahí 🙂 

– Cuarto destino: ARCACHON.

Este creo que fue mi sitio favorito. No teníamos planeado ir ahí, pero mientras organizábamos el viaje, mi tío nos dijo que no dejáramos de ir a conocer Arcachon porque nos iba a encantar. Así fue, ¡menuda sorpresa! 

La bahía de Arcachon creo que tiene todo para enamorar a cualquiera.

Cosas que hacer:

– Atardecer en la Dune du Pilat: es lo más típico y con unas vistas maravillosas. Si es época alta, estará muy llena y es recomendable ir a otra hora del día, pero si no, el atardecer allí es una maravilla. Muy cerquita está el Hotel La co(o)rniche, diseñado por Philippe Starck y muy bonito para comer o cenar.

– Coger un barco por la bahía hasta Cap Ferret. Comer en Cap Ferret ostras y vinos (a quien le gusten, a nosotros no mucho 😀 ) y volver en otro barco.

– Pasear bordeando la playa y por sus muelles 

– Callejear por la Ville d’eté y la Ville de Printemps, veréis las increíbles casas que hay. Algunas incluso tienen las puertas abiertas del jardín y dan ganas de meterse a cotillear

– Subir al mirador: tiene vistas bonitas

– Pasear por el centro: tiene muchas tiendecitas, restaurantes y fachadas muy monas.

Dónde comer:

Lo más típico son las bandejas de marisco de varios pisos y vino, todo el mundo come eso en todos lados. Nosotros elegimos el Grand Café Victoria porque desde ahí podíamos ver la maravillosa puesta de sol sobre el mar y comimos fenomenal.

Otro conocido y ahí al lado es Chez Diego, donde también nos hablaron muy bien.

Dónde dormir:

Nos hospedamos en Le B dÁrcachon. Sin duda fue el mejor hotel donde estuvimos y lo elegimos por casualidad. No podía estar mejor situado y las habitaciones eran perfectas.

Nuestro quinto destino iba a ser Burdeos, pero fue cuando nos tuvimos que volver a Madrid. Aún así, en cuanto vayamos os contaré todo.

Es un viaje que se puede hacer perfectamente en 5 días y merece mucho la pena, lo recomiendo totalmente! 

Espero que os haya gustado y que os sirvan los consejos. ¿Qué otra ruta me recomendáis?

0 comentarios

Escribe un comentario
CLOSE
CLOSE