RUTA POR EEUU, parte 2

¡Hola!

Parece mentira que esté volviendo a escribir aquí después de años sin hacerlo (sí, sí, años!). Tenía el blog muy abandonado pero ya sois much@s los que me pedís por IG (@alecorsinis) que lo actualice.

Ahora que estamos en plena cuarentena por el COVID-19, creo que es el mejor momento para colgaros un post que tenía pendiente: la segunda parte de nuestra ruta por EEUU (la primera la tenéis aquí, y es de julio de 2016).

Como os contaba, terminamos la primera parte de la ruta en Chicago, una ciudad que nos encantó a los dos y de la que os hablé aquí.

Después de estar poco más de un día en esta maravillosa ciudad, nos tocaba continuar con nuestro viaje, la parte que más nos apetecía: visitar la América profunda, con la que tantas veces habíamos soñado.

Para ello madrugamos y fuimos al aeropuerto para coger un avión con destino a una ciudad llamada Rapid City. Nada más llegar, cogimos nuestro coche de alquiler para dirigirnos al primer destino de esta etapa: Keystone.

KEYSTONE:

Es una pequeña ciudad situada en Dakota del Sur. Es conocida como la puerta de entrada al Monte Rushmore, pero a nosotros nos gustó por otros motivos. Además de estar en un enclave maravilloso y rodeado de montañas, las calles te transportan a una película del oeste. Las tiendas están llenas de sombreros y botas cowboy, y la música que se escucha es solamente música country.

Nosotros, como ya sabéis, somos muy amantes de esta cultura “cowboy”, y este destino fue el primero que nos hizo sentir que esa cultura no existía sólo en las películas, si no que había gente que vivía realmente así. 

Qué ver:

El Mount Rushmore es la actividad turística de la zona. A nosotros nos decepcionó un poco porque es más pequeño de lo que pensábamos, pero es un paseo agradable. Eso sí, fuimos en Junio y hacía un calor horroroso.

También podéis acercaros al Black Hill Central Railroad, pero nosotros no fuimos.

Dónde comer:

La calle principal está llena de las llamadas “Taverns”. No recuerdo cómo se llamaba a la que fuimos nosotros, pero todas son del estilo, muy auténticas, todo de madera y mucho “fried chicken” para comer.

Por la tarde/noche, decidimos hacer una excursion y visitar el Custer State Park para ver los búfalos. Se tardan apenas 15min y merece mucho la pena. 

Una vez dentro del parque, nos encontramos por casualidad con Blue Bell Lodge. Un rancho precioso en el que aprovechamos para cenar. Aquí también disponen de alojamiento y ofrecen un montón de actividades para hacer. ¡¡Nos encantó!

Dónde dormir:

Nos alojamos en el K Bar Lodge Ascend Keystone, y nos pareció precioso, sobretodo por las vistas a las colinas negras.

Al día siguiente cogimos el coche y fuimos hacia Buffalo. De camino paramos en Crazy Horse Memorial, que es un monumento homenaje al pueblo indio, y te cuentan la historia. Es interesante pero no imprescindible.

Como el trayecto era largo, 3 horas y media de coche, paramos a comer a mitad de camino en un pueblo minero que se llama Deadwood, todavía en Dakota del Sur. Es pequeñito, pero seguimos en el mismo ambiente, por lo que nos divirtió mucho dar un paseo por allí para estirar las piernas.

Más tarde y rodeados de ranchos a ambos lados de la carretera, cruzamos al estado de Wyoming para llegar a Buffalo.

BUFFALO:

De aquí nos llamó mucho la atención que no había ningún turista. La gente, siempre muy amable, nos miraba extrañados como si fuéramos bichos raros y nos preguntaban, con mucho respeto, si éramos españoles de España, ya que no estaban acostumbrados allí a tratar con gente de Europa.

En este destino hicimos bastante poco, nos dedicamos a conocer a la gente de allí, a trasladarnos al pasado a los días en que allí convivían cowboys y sheriffs y con eso se nos pasó el día. 

Dónde comer:

Nosotros fuimos a cenar al Hotel Occidental, que tiene una cantina donde tocan música country en directo y fue una experiencia maravillosa. Además tienen un restaurante más serio, pero preferíamos escuchar la música.

Dónde dormir:

Nos alojamos en, creo recordar, el único Bed&Breakfast de la ciudad. Se llama The Historic Mansion House Inn y era muy agradable. Una casita que dirige un matrimonio de señores mayores y que cuidan hasta el último detalle.

Nuestro siguiente destino era Cody, a 3 horas en coche. Aprovechamos para madrugar y visitar las montañas de Big Horn, con sus espectaculares vistas, cascadas y lagos.

CODY:

Es el pueblo más famoso de la zona, ya que William Cody, era el conocido Buffalo Bill y le dio prestigio al lugar.

La actividad más conocida de este destino, en honor a él, son las tardes de rodeo. Es realmente impresionante ver el espectáculo, nos pareció divertidísimo.

Venden las entradas en muchas de las tiendas del pueblo y es un planazo. Nosotros aprovechamos para cenar allí, ya que hay puestos de hot-dogs, hamburguesas, etc..

Dónde dormir:

Nos alojamos en el hotel Irma. Un clásico de la ciudad, que tiene un buen restaurante. 

Nuestro siguiente destino se encuentra a 80km de Cody, y se trata del famoso parque Nacional de Yellowstone (sí, donde vivía el Oso Yogui)

YELLOWSTONE:

Aquí nos quedamos dos noches, pero nos habríamos quedado alguna más porque el parque es ENORME.

Os recomiendo hacer un planning dependiendo de los animales que queréis ver y organizar el día en base a eso. Comprar en alguna tienda de la zona algo para hacer picnic y comer donde podáis en medio del parque. El plan es ver animales, sacar fotos y recorrer el parque. Es una pasada y muy variado.

Dónde dormir:

Nos quedamos en un hotel llamado Explorer Cabins at Yellowstone, unas casitas de madera independientes preciosas, en las que ademas te dan “marshmallows” para hacer en la hoguera nada mas llegar. Me recordaba a un campamento de los boy scouts.

El último destino se encuentra a 2.5h de allí y era una pasada.

JACKSON HOLE:

Este pueblo es conocido entre las adineradas familias americanas por sus pistas de ski en invierno, pero en verano es muy agradable disfrutar de sus montañas, sus lagos y paseos por sus calles.

Tenemos unos amigos que viven allí, por lo que nos llevaron a conocer un poco el pueblo y a cenar a un bar típico de allí. Hay mucho ambiente y nos encantó.

Dónde dormir:

Nuestro hotel se llamaba Rustic Inn Creekside Resort and Spa at Jackson Hole, y fue el destino perfecto para nuestra última noche americana. Pudimos incluso bañarnos en su piscina bajo las montañas. Qué bonito recuerdo tenemos de ese día.

A la mañana siguiente se terminó nuestro gran viaje y volvimos a Madrid, dejando con pena la América profunda con la que tanto tiempo habíamos soñado, pero con grandes momentos vividos que recordaremos para siempre.

Espero que os haya gustado el post y que os de ideas para un futuro viaje. A mí me ha servido para recordar lo bonito que fue 😉

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